
miércoles, 9 de mayo de 2012
Sueño de finanzas y preguntas tontas con respuestas inexistentes

domingo, 6 de mayo de 2012
Allons enfants de la Patrie et de la Europe...

miércoles, 2 de mayo de 2012
¿Qué cultura? Y ¿Para quién? Por Cristina Yañez, directora teatral

Recortar es reducir, suprimir. No aniquilar, porque la expresión cultural y la imaginación son inherentes al ser humano y mientras un hombre o una mujer respiren necesitará de la expresión cultural para comunicarse, evolucionar, sentirse vivo. Pero no así en las comunidades humanas donde la cultura y la vida de quienes nos dedicamos a ello necesitan de alientos y apoyos sociales, institucionales y económicos para proseguir. Si se recorta la cultura y la educación nos condenamos a volver a ser un territorio yermo socialmente. Y de eso, Aragón ( y España) sabe mucho en su historia.
Entonces, qué creo que debemos hacer con la cultura: 1-Una Ley Aragonesa de Mecenazgo en la que se regule la aportación privada de las empresas y los particulares a la cultura y la creación, con un mínimo legal porcentual a los artistas que residen en Aragón para evitar enmascarar operaciones de marketing grandilocuente bajo la apariencia de inversión cultural;
2-Un compromiso parlamentario que fije una aportación mínima económica por ejercicio a la escuela y la cultura, y a la vinculación entre ambas, por encima de los cambios de gobierno;
3-Un Plan Estable para la Creación que asegure el acceso profesional a la exhibición, distribución y creación en condiciones de los profesionales que residimos en Aragón y el intercambio de proyectos y experiencias con nuestros socios europeos y con nuestros iguales de otras comunidades autónomas;
4-Un Plan Cultural que fije un marco básico de trabajo, objetivos y apoyo a las entidades culturales profesionales como se entiende en Europa;
5- La ordenada y estable colaboración permanente entre entidades básicas como la escuela, la Universidad y todas las instituciones entre sí, sin hacerse como ahora, la (inútil) competencia;
Y 6- Una voluntad política real y ordenada de contar con la opinión y la decisión de los creadores y las entidades y empresas culturales para construir juntos las líneas y criterios transparentes por las que la política cultural de Aragón (y de España) circule con estabilidad.
La cultura no es menos importante que otros sectores. Pero está mucho menos apoyada, a pesar de que este país se ha acostumbrado a decir (que no pensar) que la cultura y los artistas recibimos subvenciones sin medida. No es cierto. Recibimos las migajas de lo que sobra cuando se subvenciona a la banca, la construcción, la industria armamentística o el fútbol. Los países cuya cultura viven intensamente, o los que la exportan como marca mundialmente conocida, son los que la protegen como parte de su esencia humana y como nación o territorio: Francia o Alemania en nuestro entorno. Incluso, el gran subvencionador de su música, su teatro y su cine es EE.UU, paradigma del librecambio y el mercado, que protege y financia su cultura por encima de casi cualquier otro estado del mundo y que ahora mismo ha comprendido que es la inversión pública lo que ha evitado su caída económica y ha alejado la recesión que los europeos sufrimos. Los datos del propio Ministerio de Cultura reflejan cómo las regiones que ocupan más gente en el sector de la cultura profesional, consiguen mayores niveles de renta per cápita y mejor marca exterior.
La cultura da dinero y empleo. Y podemos ser un pilar para el nuevo modelo de desarrollo que, además, no necesita de grandes infraestructuras ni inversiones previas, sino de un ordenado plan de objetivos y recursos al que ya me he referido. Y claro, una visión institucional y social más abierta y desprejuiciada sobre nuestra gran capacidad, profesionalidad, riesgo y dedicación que se aleje de los tópicos y los equívocos.
Pero la cultura es más que dinero y empleo. Las gentes de la cultura nos constituimos en empresas por prescripción legal. Pero somos entidades sociales imprescindibles en las que hoy trabajamos directa e indirectamente 25.000 personas como mínimo. Y, sobre todo: hace sociedad, país, entidad, ciudadanos libres y evolucionados, resarce del dolor, de las crisis, asegura la convivencia y la paz. Y nos hace felices. Un valor añadido que debería servir como argumento suficiente. No se trata de “financiar a los artistas” sino de asegurar el acceso universal a la cultura, de reconocer su valor, su vital importancia y los beneficios sociales que genera para todos. Una cultura de valor humano, no de eventos inconexos, sino de esfuerzo y posibilidades constantes.
Si no, sólo nos quedará el último hálito inherente al ser humano que necesitará mientras respire de la expresión cultural para comunicarse, evolucionar y sentirse vivo. Pero entonces no estará claro que seamos una sociedad, sino poco más que una suma de individuos.
Cristina Yañez es actriz y directora teatral. Directora del Teatro de la Estación y de la compañía Tranvía Teatro. Publicado originariamente en El Periódico de Aragón.
domingo, 29 de abril de 2012
Verdades como puños (contra tu cara)
jueves, 26 de abril de 2012
Oscar Wilde habla en el teatro desde la Prisión de Reading
La carta a Alfred Douglas, lejos de consistir en una secuencia ilimitada de reproches, lleva al artista al ámbitode la reflexión. La reflexión sobre la naturaleza del odio y del amor, la tragedia y la comedia, la perversidad y la pasión, lo público y lo privado, la vanidad y la humildad, y la excepción y la norma. Todas las experiencias adquieren significado artístico, todas condicionan la vida ("cada pequeña acción de cada día hace o deshace el carácter y, por lo tanto, lo que uno ha hecho en la cámara secreta lo tiene que vocear un día desde los tejados") y todas deben hacerle más fuerte, que no más frío, el corazón. Pero antes que no soportar que el sufrimiento sea permanente, cómo asume citando al poeta Wordsworth y la permanencia del dolor, teme más que éste no tenga ningún sentido pues "no hay nada en el mundo que carezca de sentido, y el sufrimiento menos que nada" porque "rechazar las propias experiencias es detener el propio desarrollo". Oscar continúa convencido: "Con toda franqueza te digo que antes de salir de esta prisión con amargura en el corazón contra ti o contra el mundo, iría contento y alegre mendigando el pan de puerta en puerta".
martes, 24 de abril de 2012
420 euros mensuales, gracias

No hay contrato laboral. El acuerdo (gran falacia cuando una de las partes impone y la otra traga) es con una empresa de trabajo temporal. El bocadillo de media noche lo toma en una mesa con otros trabajadores de su condición. Los fijos que quedan tienen otra mesa y las relaciones no son buenas, culpan a éstos últimos de tragar con lo que les impongan y de rebajar el estatus de los primeros frente a la empresa. Tienen razón en la consecuencia, pero no en la causa. Si trabajas por 420 € mensuales es porque no puedes encontrar mejores condiciones. Trabajó en el metal por 920 euros hasta que lo largaron. De esos años aún sufre de dolores de espalda diarios provocados por sus ocho horas de postura irregular, jamás reconocidos como enfermedad laboral. Después fue segurata en la calle, 800 euros. Se acabó. Luego cobró el paro. Luego la ayuda familiar. Luego nada. Luego encontró este trabajo de hoy. Y tiembla de pensar que se le pueda acabar.
lunes, 23 de abril de 2012
Regala libros
miércoles, 11 de abril de 2012
"Perdone usted, pero en mi miedo mando yo"


