Eurpoa tira a la basura 89 tn de comida al año

Según un reciente informe del Parlamento Europeo referido por Ecologistas en Acción, la sociedad europea despilfarra 179 kilos de alimentos al año por habitante, 89 millones de toneladas de comida al año, la mayor parte en perfecto estado de consumo. Casi la mitad de esos alimentos (42%) corresponde a lo que tiran los consumidores particulares por falta de concienciación, por deficiencias en el envasado o por confundir las fechas de caducidad y de consumo preferente.
La Comisión Europea está estudiando medidas que reduzcan este derroche en el sector de la fabricación, en el de la alimentación al por menor y al por mayor y en el sector de la restauración y del catering. Algunas empresas acceden a donar sus excedentes a organizaciones de ayuda social o al Banco de Alimentos. Pero las medidas más importantes tendrán que solucionar el problema del consumo excesivo de los particulares, incitados sin cesar a consumir compulsivamente.
Europa tiene 70 millones de personas viviendo en la pobreza.

Hemos retrocedido en el tiempo

Hemos retrocedido en el tiempo. Somos una estúpida máquina de hacer el ridículo que tiene la posibilidad de avanzar en los siglos y los años, de caminar hacia adelante con paso seguro y, de vez en cuando, saltar para ganar tiempo, pero que ha decidido ir hacia atrás con paso firme y suicidarse con un golpe contra el pasado. Europa ha retrocedido 67 años y España 35. Tal cual.
En 1945, tras la segunda Guerra Mundial, nació Europa como proyecto, como idea incluso, pasando de ser un continente sin identidad a una idea política con la que vivir y progresar en paz. Es verdad que el interés económico fue un gran acicate, pero lo fue más la paz y la convicción de que la reconstrucción de la Europa occidental tras la devastación sólo podía tener un camino. En palabras de Jeanette Winterson en su reveladora y magnífica biografía-novela ¿Por qué ser feliz cuando puedes ser normal? (Lumen, 2012): "la reconstrucción de las sociedades tras la guerra no podía llevarse a cabo usando las caducas y desacreditadas teorías neoliberales del libre mercado: desregulación laboral, precios inestables, falta de atención a los enfermos o los desempleados. Íbamos a necesitar vivienda, muchos empleos, un Estado del Bienestar, nacionalización de los servicios públicos y el transporte.
Fue un autentico avance de la conciencia humana hacia una responsabilidad colectiva; darse cuenta de que le debíamos algo a los demás. Sociedad. Civilización. Cultura.
Este avance de la conciencia no surgió de valores victorianos ni filantrópicos, tampoco emergió de las corrientes políticas de derechas; surgió de las lecciones prácticas de la guerra y -esto es importante- de las lecciones superiores del socialismo." Hasta que Reagan-Tatcher terminó con todo eso.
Hoy, el libremercado, en cuyas entrañas se generó la crisis y en cuyo marco se acrecienta la recesión global, nos ha devuelto a esa situación. Merkosy (Merkel y Sarkozy) se empeña en políticas rancias e individualistas, que en España Rajoy sigue como un cachorro en busca de amo, abandonando lo que hizo fuerte y unida y prospera a Europa y sus miembros, lo que nos sacó de la devastación y el hambre, lo que generó empleo y riqueza y posibilidad de consumo, lo que nos hizo profesionales y mas cultos, lo que extendió la educación y empujo la cultura hacia arriba...
El abandonó de las lecciones del socialismo democrático, de los valores socialdemócratas y la asunción de que el mercado y un estado débil genera riqueza es un error de siglo.
Europa se ve en la misma encrucijada económica y social de hace 70 años por causas distintas. Y España, tras un salto histórico de 30 años, ha vuelto a los 80: millones de personas en paro, cero oportunidades, miseria material, valores conservadores y represores (simbolizados en la nueva ley del aborto y la negación de la diversidad social y las garras de la religión institucional decidiendo de nuevo en la escuela y la política) pero sin la esperanza y la ilusión de hace décadas en que todo sólo podía mejorar y teníamos mucho que hacer.
Hoy, con la sociedad en vías de privatización, la democracia coartada, con el dinero individual como valor supremo, y la educación y la cultura convertidas en elementos superfluos, estamos ente la opción de reforzar una Europa social o desmantelar lo logrado para volver a la casilla de salida. Solo que esto no es el Juego de la Oca. Es la Vida Real.
Pero entonces, ¿donde están, qué dicen y qué hacen los socialdemócratas? ¿Y quienes son?

Tripas llenas-sociedad civilizada



“Hacen falta generaciones enteras con la tripa llena para construir una sociedad civilizada. Y aún así, esto no asegura que se logre.” Lo dice Ramón María del Valle Inclán convertido en personaje que comparte el limbo con Lorca en una obra de teatro de Rafael Campos. Campos es un autor contemporáneo aragonés (España), actor y director teatral. En su obra “Dialogo de Sombras” imagina una larga conversación de días y noches enteras una vez muertos “uno de viejo y otro de muy mala muerte” en la que ambos se admiran y se insultan y se duelen de los problemas y la ignorancia de España” que a veces es crueldad, y a veces es crueldad porque es ignorancia”.

En la primera afirmación, una de las primeras frases que Valle pronuncia en la obra de Campos, se resume un largo mal de España que creíamos superado con la modernidad. Pero al oírlo el otro día en el teatro, me pareció una gran radiografía de algunas de nuestras más profundas características nacionales, superable con educación, cultura y reflexión, pero aún no superada. Es más, en plena crisis y con el maltrecho estado de bienestar conseguido, reducido a la mínima expresión en manos de neoliberales, conservadores e hipócritas acomplejados, no solo no lo superamos sino que vemos como se acrecienta a marchas forzadas. Cada día, con más personas enfrentadas a las carencias materiales, la falta de oportunidades y la tremenda falta de expectativas, tan ruinosa para los seres humanos, esperar que construyamos una sociedad civilizada es soñar con la luna. Nos habíamos imaginado que tras décadas de esfuerzos, modernización, escuela pública y un tímido reparto de la riqueza y de las oportunidades, habíamos logrado ser un país moderno a la altura de nuestros socios comunitarios y que en 30 años había hecho una revolución democrática para llegar al siglo XXI.

Pero no. Era una ficción, una quimera disfrazada para ser mostrada que no tenía bien ancladas sus bases y que navegaba una frágil nave con un casco tan delicado que una corriente inesperada podía romperlo. Y ha llegado la corriente. Una ola reaccionaria que aprovecha la estela que deja la crisis generada en las tripas del poder financiero, y dirigida por los mercados que está arramblando con todo. Los derechos económicos, las oportunidades (insisto) y los derechos básicos que creíamos asentados: trabajos y suelos dignos (ya ni siquiera indignos) las mujeres decidiendo sobre su cuerpo, la igualdad real, la libertad sexual, la laicidad en las instituciones, la justicia para todos, el derecho a la memoria, el valor de la educación y la práctica cotidiana de la cultura. Todo lo están tirando al traste.

Juzgamos a los jueces por la democracia, negamos la memoria de los asesinados y torturados aún ochenta años después, cuestionamos la igualdad de las opciones sexuales, acusamos a las mujeres por disponer de su cuerpo, negamos el crecimiento de la escuela pública, expulsamos a nuestros titulados y tituladas superiores, recortamos la miserable proporción de nuestra riqueza dedicada a la investigación y a ciencia (desde la genética a la investigación del cáncer que los ricos tratan de curarse en Houston), obviamos a nuestros artistas… y damos de nuevo dinero público a la banca que nos enmerdó hasta las orejas. Y nadie parece protestar porque está mirando su nevera vacía o el hueco donde antes había una nevera. Lo que tardamos en construir cien años, podemos destruirlo en 365 días. Estamos en ello. Y con prisa para que nos sobren días en el plazo de la destrucción.

Pero claro, se necesitan generaciones con la tripa llena……. O los lirios y el estómago que decía Federico (García Lorca) para decir lo mismo.

Otros pueblos u países podrían poner su nombre donde aquí dice España. Pero lo dijeron Valle Inclán y Lorca, despreciados ambos en su época, y ambos eternos y españoles.

Pregunto e invito ¿Qué vamos a hacer? eh?

Dile a Botín que se vaya a la mierda

Hoy el Banco de Santander, ha mostrado públicamente sus cuentas de resultados de 2011: beneficios de 5.351 millones de euros, un 35% menos que el año anterior explican, aunque la razón fundamental de la caída está en que han provisionado 3.183 millones de euros en saneamientos extraordinarios, matiz sin el cual el negocio real del banco se sitúa, en palabras de su consejero delegado Alfredo Sáenz, en un 22% más que el año pasado.
Si, he escrito más. No me he equivocado.
Analistas, gestores, políticos y ciudadanos quizá muestren su alegría porque una firma española se sitúe entre los primeros bancos del mundo y que fije casi la mitad de su beneficio en sus negocios de América latina, sobre todo en países depauperados junto a los emergentes como Brasil y Chile. Yo jamas he entendido que las actividades sin alma sean vistas con corazón, por eso me escandaliza que alguien crea que es bueno para un país que una empresa de origen nativo se convierta en multinacional. Propiedad de una persona que culpa "a los políticos de la crisis" en una demagogia barata que solo puede gustar a otros demagogos, los datos del Santander en mitad de una crisis global, sólo recuerda el origen y el fundamento de esta crisis que se ha llevado la casa, las esperanzas, la dignidad y la nevera de millones de personas satisfechas de sus primermundismo.
Así que, si por casualidad, sólo por casualidad y en un ejercicio de indignidad difícilmente superable, a Botin, a Ana Patricia o al susodicho Consejero delegado se les ocurriera dolerse de sus resultados, me gustaría mandarlos a la mierda. Si, como creo que harán, están satisfechos de su gestión, de su papel en la economía latinoamericana, de su presencia en el mundo y de su concepto, igualmente me gustaría mandarlos a la mierda.
Así que,si, váyanse ustedes a la mierda.
A veces me gusta no molestarme en desarrollar argumentos sobre un hecho. Prefiero relajarme con un leve exabrupto democrático para tomar aire y seguir aguantando el mundo que hemos construido.
A la mierda (y respiro hondo).

Diccionario 2: Contención

Contención: Deja de invertir en sanidad, deja de invertir en educación, recórtalo todo en cultura, deja de construir equipamientos públicos, corta el suministro público del bienestar, cobra por los servicios básicos, encarece el transporte, renuncia a la energía limpia, baja los salarios y deja que la gente viva del aire.
(Nota: el aire también será privatizado si lo pide Merkel aunque en su país también se aproximen a una recesión espeluznante. O los mercados, que son quienes mandan aunque no se presenten a las elecciones).

Pregunta tonta...

Y ahora que IKEA ha mostrado haber aumentado sus beneficios en 2011 un 10%...,
que Inditex (Zara...) nunca ha conocido las perdidas y se mantiene como una de las empresas mas importantes en las bolsas de todo el mundo de manera permanente...
y que ambas han sido invitadas por los gobiernos de sus países a tener mayor presencia en el extranjero y a vender marca Suecia y marca España...
van aumentar los sueldos de sus trabajadores, y mejorar las condiciones de vida de los trabajadores y trabajadoras que les proveen...,
o para eso está la crisis como excusa?
Pregunta tonta, verdad???? Jijijjiji

Megaupload y mentiras arriesgadas


Kim Schmitz, fundador de Megaupload

Vale, el FBI (de origen fascista y prácticas militaristas rozando el fascismo pese a la propaganda del cine) ha cerrado Magaupload. Nos han presentado a su fundador como un tipo desagradable, feo, maleducado y millonario en plena crisis en un ejemplo de viejo marketing oficial donde los guapos son perdonados y los feos, culpables y en el que su mansión alquilada en Nueva Zelanda es un insulto para nuestra pobreza y nuestros pisos IKEA. Y tú (o yo, o la otra) va y se lo cree. Pues no, yo no. Aunque me equivoque.  Yo soy cliente de Megaupload a un precio asequible, o lo era hasta que el FBI ha mandado parar. Pagaba cada trimestre por una velocidad y calidad en la imagen y por un catalogo de cine (muy poco Hollywood me he bajado, más bien cine en versión original inencontrable, que la gente colgaba para compartir la cultura). Y voy a seguir diciendo compartir cultura, cliente y precio asequible. Y no, no voy a defender al listo fundador, pero tampoco a justificar la práctica oficial de negar las descargas y mantener la cultura con IVAS indecentes y a la industria con precios aún más indecentes donde el último beneficiario es el artista y el creador. Incluso peor tratado que el consumidor. Un CD, 24 € y un libro, 20€ con suerte. Último ejemplo: ayer busque en una tienda una grabación de las Suites Francesas de Bach: 34 €. ¿Pero de que me vais? Las ha grabado una orquesta pública pagada con impuestos con una partitura de un tipo muerto hace 4 siglos. No española claro, que aquí la música no pop no le importa una mierda a casi ninguna institución.
La industria es vieja y mala, como la bruja de los cuentos. No se entera (porque le aterra cambiar sus prácticas antiguas que le han hecho tan rica y poderosa) de que debe si o si cambiar su concepción infantil de la cultura y una idea errónea de cómo son, e incluso de quienes son los artistas y para qué sirven.
La circulación libre de la cultura es una exigencia democrática y un instrumento que puede llevar a una sociedad a un estadio superior de civilización. La red permite que la circulación de los fenómenos culturales, también la bazofia, circulen como el cierzo en el mes de marzo. Además, los usuarios de cultura tienen derecho a generar nuevos modos de comportamiento y consumo (también creación) del hecho cultural de un país.
Del mismo modo si nadie financia la cultura, esta no desaparecerá porque las manifestaciones artísticas y creativas siempre serán un hecho consustancial a la raza humana, pero pueden quedar relegadas al capricho de un rico o el consuelo de un perdido. Es gracias a la intervención del estado (democrático y sin recortes) cómo la cultura ha llegado a ser universal y habitual, y convertida en instrumento de evolución social y humana, generadora de riqueza, de empleo, impulsora del hábito turístico y hasta transformadora de viejos y malos hábitos urbanístico en las ciudades. Y de algún sitio habrá que pagarla. Los músicos deben vivir de sus conciertos, los cineastas deberán encontrar como pagar el cine, entre otras cosas de quienes lo consumimos, y todos deberemos encontrar otro modelo, de generar cultura e intercambiarla.
La tecnología ha puesto de manifiesto que la misma y hoy obsoleta industria (discográficas tiburón y grandes empresas de exhibición a los que la cultura se la sudaba porque solo creían en el negocio del ocio), que fue feliz en el cambio de soportes porque abarató costes y subió precios que no redundaron en los creadores, hoy está asustada porque le birlan el negocio en los morros. Entonces pensó en el dinero, no en la cultura. Hoy hace lo mismo. El precio de los productos culturales en España es abusivo, diría que insultante. Justo en la misma medida en que a la gente se nos ha acostumbrado a no valorar el esfuerzo, la creatividad y la fortuna de tener una sociedad llena de creadores y a despreciar a artistas como si todos fueran Ramoncin (perdón por lo de artista) o amigos en sus corruptelas del yerno del rey, como el ex pte de la SGAE. ¿Por cierto, alguien sabe cómo va el caso?
Y son los medios masivos, propiedad que los mismos grupos o al revés de distribución de la cultura de masas, los que filtran la información sobre Magaupload, que se hizo grande en la red sin que ningún periódico, radio, revista o tv oficiales o de grandes grupos diera señales en sus contenidos de que ésta existía. Informan en contra de la libertad de circulación de los contenidos culturales que les birlan en la cara.  ¿La casa  alquilada de Kim Schmitz, más conocido como "Kim Dotcom? Cinco tiene Mandonna y varias Bunbury. Y Miami lleno de artistas de éxito y pocos impuestos. ¿y qué?
Hemos de ser capaces de buscar un punto intermedio que respete los derechos de los internautas y a los creadores. Los derechos de autoría deben morir con el autor o autora, la tecnología debe facilitar la creación y la difusión, el estado debe ayudar a la creación como enseña de un país (EE.UU no sería ni su sombra sin su cine ultraprotegido y megasubvencionado) e invertir en educación para que podamos apreciar el hecho cultural. No cerrar redes ni enfrentar sectores ni consagrar la propiedad privada del saber. Y por cierto, el pop y las series de TV, reyes de las descargas, no son toda la cultura. Ahora, pregúntense porque los proveedores de internet están tan calladitos en este fundamental debate convertido en bronca descomunal.
Tal es el desbarajuste contra los contenidos culturales en internet que el juicio contra Schmitz puede durar, si cumple con todas las garantías procesales ¡!! varios años. Porque no saben ni cómo cogerlo.
¿Por qué no mejor se preocupan los estados de mejorar el nivel cultural de la población, tan bajo? Amigos, eso es para otra entrada.
Uff, que a gusto me he quedao!! Y perdón por la extensión pero esto no es nada contra el bombardeo mediático.

El Doncel del Caballero. Imprescindible soñar, leer y amar la libertad

Beltrán es un adolescente guapo y fascinado por las locas hazañas de Alonso Quijano, el héroe de su vida que no solo ha leído en el maravilloso libro Don Quijote de la Mancha, sino que quiere conocer en persona para compartir su obsesión por las novelas de caballerías, por la caballería misma y los valores a los que él la asocia que son la amistad, la solidaridad, el compromiso y uno muy, muy, muy importante: la imaginación. Beltrán visita a su ídolo cada día, cuando este se encuentra postrado en una cama agotado por los achaques y sus aventuras, escondiéndose ambos del Ama, vieja y celosa guardiana de Alonso Quijano, poco amiga de aventuras y representante aquí de un punto de vista conservador de la vida. Pero…
…Pero Alonso Quijano, que aún conserva el viejo espíritu que lo hizo ser en tiempos el más famoso Caballero Andante del mundo, recupera fuerzas y ganas a base del afecto y los agradecimientos que Beltrán le muestra y gracias a la emoción con el que el joven consume los viejos libros de caballería que Alonso Quijano le presta. Y le acaba convenciendo, pese a la mucha edad, los muchos achaques y el mucho olvido al que ha sido sometido, a salir de nuevo, juntos, en busca de nuevas aventuras pendientes y a localizar al Doncel del Mar. Quijano nombra a Beltrán, caballero de su gloriosa orden y convierten la cama del viejo agotado en la nave voladora que recorrerá todo un mundo de ilusión. Será también un carromato de comediantes, un caballo alado capaz de llagar a las estrellas y un castillo donde libraran el último combate.
En ese momento, Beltrán convocará a los viejos héroes de los libros que ahora viven en secreto bajo la cama de Alonso Quijano: Orlando Furioso, el Caballero de los Espejos, Palmerín de Inglaterra o la Princesa Ginebra. En el homenaje final, Beltrán firma un compromiso: perseverar en la imaginación y la libertad: los mayores tesoros de una persona, puestos siempre en peligro.
El Doncel del Caballero es una maravillosa función teatral de la compañía La Quimera de Plástico que gira por España y que se podrá ver el sábado 21 y el domingo 23 en el Teatro de la Estación de Zaragoza, una propuesta de la compañía La Quimera de Plástico escrita por Luis Matilla y dirigida por Juan Margallo. Margallo es uno de los mejores actores del teatro español. Matilla es un pedagogo de renombre internacional. Y la función, El Doncel del Caballero, una apuesta por el teatro inteligente que reconoce la inteligencia innata de niños y niñas y que habla de el poder de la amistad entre seres humanos distantes en el tiempo, la enseñanza de valores propios para la vida de cada quien y que, en palabras de Juan Margallo, “muestra a los niños un mundo donde es posible la justicia, la libertad y la ilusión”.
Si tienes niños o niñas a los que llevar a ver la función, no te la pierdes si llega a tu ciudad. Y si no, tampoco. En tiempos de hobbits, Nombres del Viento, magos ingleses y comunidades del anillo (maravillosas lecturas), el viejo Alonso Quijano, nos supera a todos en aventuras, amor por la libertad y la ilusión y respeto por las novelas.